El 1 de julio de 2026 la Unión Europea eliminó la exención aduanera para envíos de menos de 150 €. Desde entonces cobra un arancel fijo de 3 € por artículo a las ventas a distancia de hasta 150 € que llegan de fuera de la Unión, con IOSS o sin él. Es una medida transitoria prevista hasta el 1 de julio de 2028.
Se ha contado mucho como una noticia de consumo: lo que le va a costar a quien compra en Shein o Temu. Se ha contado bastante menos lo que le hace a quien vende. Y a quien vende le hace algo mucho peor de lo que parece.
Tres euros no son tres euros
El error al leer esta noticia es pensar en porcentajes sobre el precio. Tres euros sobre un producto de 15 € es un 20 %, y suena asumible. Pero el arancel no se come el precio: se come el margen, que es una cifra mucho más pequeña.
Y todavía peor: se come el beneficio, que es lo que queda del margen después de pagar la publicidad. Ahí es donde el daño se multiplica.
El caso de 39,95 €
Un producto vendido a 39,95 € en España, con 8,50 € de coste, 4,20 € de envío, pasarela al 1,5 % más 0,25 € y un 3 % de devoluciones, deja 18,48 € de margen de contribución.
Con el arancel, ese margen baja a 15,48 €. Son 3 € justos menos: un 16,2 %. Hasta aquí, molesto pero digerible.
Ahora mira el beneficio. Si captar ese pedido te cuesta 12 € de publicidad, antes ganabas 6,48 € por venta. Ahora ganas 3,48 €. Has perdido el 46 % de tu beneficio con una caída del 16,2 % en el margen.
Un coste fijo pequeño se come una parte desproporcionada de lo que de verdad ganas, porque actúa sobre lo que queda después de todo lo demás.
El caso de 14,95 €, que es donde el modelo se rompe
Aquí ya no hablamos de un ajuste. Un artículo de 14,95 € con 2,80 € de coste y 3,50 € de envío tenía un margen del 42,2 %. Con el arancel baja al 17,9 %.
Pero la cifra que decide es otra: su ROAS de equilibrio pasa de 2,87 a 6,76. Eso significa que necesitas que cada euro invertido en anuncios devuelva casi siete solo para no perder dinero. En Meta o TikTok, con producto genérico y sin marca, un ROAS de 6,76 no es difícil: es prácticamente imposible de sostener.
Por debajo de 10 € de precio de venta, con esa estructura de costes, el margen directamente se vuelve negativo. No hay campaña que arregle eso.
Dónde está la línea
Calculando el impacto a distintos precios con una estructura de costes típica — markup de cuatro veces, 3,50 € de envío, IVA del 21 % y un 3 % de devoluciones — la línea aparece con bastante nitidez.
Por debajo de 20 €, el arancel se lleva más del 40 % del margen. Entre 20 y 50 € hay una zona gris donde la viabilidad depende de tu CPA real. A partir de 50 €, el impacto baja del 15 % y vuelve a ser un coste más que se absorbe.
De ahí sale una regla práctica: si vendes por debajo de 20 € importando desde fuera de la UE, el modelo ya no funciona. No con estos números.
Qué se puede hacer
- Subir el precio. Lo más directo. Suele hacer falta menos de lo que parece: comprueba cuánto necesitas subir para volver a tu margen anterior antes de descartarlo.
- Vender packs del mismo artículo. El arancel va por código arancelario, así que tres unidades del mismo producto pagan 3 €, no 9 €. Productos distintos, en cambio, pagan cada uno lo suyo: agrupar cosas diferentes no ahorra nada.
- Traer stock a Europa. Lo que vendes desde un almacén europeo con la mercancía ya despachada no paga el fijo de 3 € en cada pedido (el stock paga su arancel ordinario una vez, al importarlo), y además el plazo de entrega se desploma, lo que reduce incidencias y devoluciones. A cambio inmovilizas dinero en stock.
- Cambiar de categoría. Si tu catálogo entero está por debajo de 20 €, el problema no es este producto: es el modelo.
Lo que no sabemos todavía
La Comisión ha fijado una tasa de gestión aduanera de 2 € por artículo, con o sin IOSS. Su acto delegado aún está en periodo de control y se prevé aplicarla desde el 1 de noviembre de 2026. Si entra en vigor, todo lo anterior empeora; estas cuentas todavía no la incluyen.
Y el arancel de 3 € es transitorio hasta julio de 2028, cuando entre en funcionamiento el sistema aduanero definitivo de la UE. Sería un error planificar asumiendo que desaparecerá: la dirección de la reforma apunta a más control, no a menos.
La conclusión
El dropshipping de producto barato importado desde Asia, tal y como se enseñaba hace dos años, ya no sale. No porque haya dejado de ser rentable en porcentaje, sino porque el beneficio absoluto por pedido se ha quedado tan pequeño que cualquier variación del CPA te deja en pérdidas.
Lo que sigue funcionando es producto de más valor, con marca, y preferiblemente con stock en Europa. Es un negocio más difícil de montar y mucho más difícil de copiar. Probablemente sea lo mejor que podía pasarle al sector.